RCvsrionegro_6870No es ninguna novedad que los partidos en la ARF suelen tener tintes de violencia no solo verbal (ni hablar de casos donde hubieron armas de por medio durante o al finalizar algún cotejo), sino también física.

Y el partido entre la local de nuestra línea B en Ciudad Deportiva frente a Río Negro, no fue la excepción. Si bien no es para incluir a todos en la misma bolsa, desde el inicio del encuentro se notó una permanente hostilidad que partía desde el banco mismo del equipo visitante. Y que lógicamente se terminó transmitiendo hacia el campo de juego.

Si bien uno sabe que algunos equipos se caracterizan por ser algo provocadores con la intención de “calentar” al rival para provocar su desconcentración y, de paso, alguna expulsión, lo que propuso Río Negro en su visita al canalla fue simplemente repudiable.

Tan repudiable que el propio capitán, no conforme con estar permanentemente provocando y “raspando” a jugadores rivales, terminó golpeando duramente al capitán local, a quien minutos antes había saludado como corresponde en una justa deportiva que debe ser leal.

El capitán canalla, Lautaro Donaire, hoy está a la espera de realizarse una resonancia magnética la próxima semana cuando se le desinflame la rodilla derecha y con la expectativa de saber si tuvo rotura de los ligamentos y si deberá operarse.

De poco sirve la llamada que le realizó el propio capitán visitante para disculparse por la lesión que le provocó a su colega. De poco sirve que el árbitro del partido lo haya expulsado correctamente. Lo que sirve es que desde quienes conducen a un equipo de fútbol, baje una línea de conducta de corrección, respeto y lealtad hacia el colega. Al fin y al cabo, el fútbol es un deporte y quien no lo entienda, tal como hizo el árbitro, debe ser expulsado.

Desde este humilde espacio, nos solidarizamos con Lautaro, pedimos por su pronta recuperación, acompañamos a sus compañeros de equipo y cuerpo técnico que dentro y fuera de la cancha demuestran un compañerismo y solidaridad envidiables y pedimos que el Tribunal de Disciplina y los árbitros estén más atentos a estas situaciones que destruyen el espectáculo que los apasionados del fútbol deseamos ver y castiguen y sancionen a quienes provocan episodios de violencia sin distinción de colores e importancia de clubes.

Torneos Rosario.2013