El camino sinuoso al fútbol profesional.

Fuente – http://www.jugadoreslibres.com.ar/?cat=1

En la actualidad se hace cada vez más difícil para los jóvenes deportistas llegar al fútbol profesional.
Los obstáculos que hay que atravesar para llegar a la meta tan deseada son cada vez mayores y más complejos.
Es por eso que el futuro jugador de fútbol profesional debe poder poseer, entrenar y mantener varios pilares fundamentales como ser la reacción frente a la adversidad, la fortaleza mental y el gran apoyo de sus redes de contención.
Desde temprana edad la mayoría de los niños comienzan a patear una pelota, ya sea porque ellos sienten curiosidad y atracción por el balón, o porque son sus padres quienes los inducen en esta actividad lúdica.
Sin embargo, el camino que luego deben recorrer para llegar a la tan deseada meta se va de a poco haciendo más complejo, generando que solo unos pocos lleguen a las divisiones mayores. (Según estadística año 2000, solo dos futbolistas que se inician en novena división llegan a una primera división A, B o C)

Obstáculos a sortear en el camino

No siempre el talento deportivo perdura a lo largo de la infancia y adolescencia:
Existen casos de niños que empezando a jugar al “baby fútbol” se convierten en estrellas de puro talento durante la infancia. Sin embargo, no todos ellos tienen la capacidad de sostener sus destrezas deportivas a lo largo del camino de las divisiones inferiores. Muchos son los que quedan en el camino, ya sea porque no conservan el talento que tenían durante la infancia o porque “jugar con una pelota” no es lo mismo que comprometerse con una carrera deportiva, donde uno debe “renunciar” a muchas cosas.
La adolescencia es una etapa clave para decidir entre una carrera futbolística profesional alguna disciplina académica u otro oficio:
Según datos estadísticos, se dice que la adolescencia es la etapa del ciclo vital en donde hay mayores abandonos en el deporte. Este seria un momento clave no solo en la formación y consolidación de la personalidad sino también en la elección vocacional.Aquí es en donde el futuro jugador de fútbol entra en un dilema: si seguir con su carrera deportiva teniendo que resignar situaciones propias de un adolescente o si dedicarse a hacer lo mismo que el resto de sus pares.
Transitar la etapa de las divisiones juveniles significa que el deportista predique valores como la perseverancia, el sacrificio, la disciplina y el trabajo constante.
Muchas veces, los adolescentes se caracterizan por predicar valores como la incoherencia, la fragilidad emocional, las dudas y la rebeldía típica y normal de dicha etapa de la vida.
Es por eso que la decisión de seguir una carrera hacia el fútbol profesional implica hacerse cargo de muchas cosas así como también resignar otras.

La disponibilidad económica:
Muchos jugadores de fútbol provienen de familias de clase media-baja, careciendo de disponibilidad económica para los viáticos.
Esta situación implica que, viajar a los entrenamientos y trasladarse del club a sus casas muchas veces provoca que a la corta o a la larga los deportistas tengan que abandonar sus prácticas deportivas.
Si bien la mayoría de los jugadores de divisiones inferiores, en la actualidad, posee alguna figura (representante), intermediario o empresa que les brinde algún tipo de ayuda, no siempre disponen de plata suficiente para viajar hacia sus clubes a entrenar diariamente.
Siendo que la inconstancia en los entrenamientos hace que queden afuera de su equipo o ellos mismos terminen abandonando la práctica deportiva.

Sostener la motivación a lo largo de la etapa de las divisiones inferiores:
Para llegar al fútbol profesional es fundamental poder mantener una alta motivación a lo largo de todo el proceso deportivo hasta llegar a una primera división, ya que no solo el talento es factor clave para alcanzar el profesionalismo.
Variables como la perseverancia, la voluntad, la disciplina en el entrenamiento y tener metas claras favorecen al futuro jugador a no quedarse en el camino.
Durante todo el proceso de las divisiones inferiores son muchos los obstáculos que hay que sortear: diferentes estilos de director técnico, cambios de horarios en los entrenamientos, estudiar y jugar al fútbol simultáneamente, sacrificar salidas con amigos, etc. De ahí, que una alta motivación es un motor importante de energía para poder permanecer en el camino hacia la alta competencia.
Como conclusión para todos aquellos jovenes que se inician en el camino del fútbol sepan que nada es imposible pero que indudablemente todo lo mencionado anteriormente es de vital importancia a la hora de comprometerse con una carrera deportiva. Mucha suerte a todos que se inician en el largo camino de llegar a ser “futbolista profesional”